Cultura
LA HOJA DEL LUNES – San Isidro 2026 (l)

Los Apuntes de Cada Día por José Carlos Arévalo
1ª Corrida. Viernes, 8 de mayo.
Para empezar, ¿la faena de la Feria?
Los toros:
El toro “Ganador”, colorado, de 552 kilos bien armadonacido en noviembre del año 21, lidiado por Alejandro Talavante, fue un toro excepcional, tal vez el toro de la feria. Fue la estrella de una buena corrida de Joaquín Núñez del Cuvillo. Pronto al capote y el caballo, galopó con clase a los cites a distancia, embistió con celo, humillación, largura y temple desde el primer lance a la estocada. Se le dio una ovacionadísima vuelta al ruedo.
Me gustó el comportamiento del feo y regordío toro “Ventoso”, que abrió plaza. De una fría mansedumbre inicial pasó a una franca bravura, a medida que la lidia lo fue calentando. El lote de Juan Ortega, boicoteado por vareado. En otra plaza, dos toros de triunfo. Con matices, igualmente habrían propiciado el éxito del toricantano Tristán Barroso, que confirmó la alternativa y causó buena impresión.
Los toreros:
Excepcional faena de Alejandro Talavante. Posiblemente, la faena de la Feria. Realmente, de muchas ferias. Se la hizo al 4º toro de la tarde. Estructurada como un poema, en el centro del ruedo la desglosó en 6 estrofas, unas por naturales, otras por derechazos, ambos con un trazo bellísimo, lento, deslizante, Las embestidas, toreadas con un temple elegantísimo, ligadas de modo inverosímil,sinuoso, como el de un bovino convertido en felino, en las que el toro se enroscaba a lo largo de 360 grados para ser rematadas mediante cambios de mano cadenciosos o pases de pecho largos, ondulantes, inmensos. Mató bien y las dos orejas fueron otorgadas y aceptadas de manera unánime. El arte de torear había ascendido a lo más alto.
Juan Ortega dio muletazos sublimes, que la plaza no vio porque nø consiente la presencia de toros vareados, con solo 515 y 525 kilos, la romana de sus dos oponentes. Pero no estuvo bien. Debió ganar la partida y, con más carácter, dar la vuelta a la tortilla.
Tristán Barroso es un joven y buen torero, que no triunfó pero que causó una excelente impresión.
El Público: (Abro este apartado porque el público de Madrid condiciona tanto la lidia como los toreros y los toros). Como siempre durante las últimas décadas, el público se divide en dos. Una minoría integrista, celosa guardiana de la pureza de un arte que desconoce y de un toro que aprueba o rechaza. Ahora, los joveznos de los altos de Sol nos hacen añorar al 7. Y una mayoría compuesta por aficionados y una multitud de espectadores sensibles y pasivos.
2ª Corrida. Sábado, 9 de mayo
No me gustaron los “quintos”, sí Luque y Rufo
Los toros: Por dentro, los de La Quinta se portaron, salvo el 6º, como los “santacolomas” en la mala versión de este encaste, embistiendo con nobleza a los cites, arrepintiéndose en le embroque y mirando a los cielos en el remate Cuando los toreros les obligaban respondían con genio defensivo, muy peligrosos; y por fuera presentaban una morfología menos “santacolomeña”, parecían “albaserradas”, por sus cuernos más amplios, sus ojos mentos achinados, su cara más arratonada , por su volumen más grande y por su viga más larga. ¿Cruzó el ganadero para acceder, con el toro grande que hoy se exige, a las plazas de primera? Si nos atenemos a los buenos resultados de otras tardes, el posible cruce fue un acierto, si nos referimos al lote del sábado, un error. Los “quintos” se venían abajo en varas, se crecían en banderillas y fueron unos delincuentes en la muleta. Salvo el 6º.
Los Toreros: La actuación de Miguel Ángel Perera fue correcta, bregó bien a su primero y remató co dos medias ceñidas espléndidas. Con la muleta le reprocharon que no se apretara con un toro bajo de casta, que necesitaba “aire” para no afligirse, que iba con la cara alta y terminaba sus viajes con un hachazo, por lo que abrevió. Su segundo toro hizo lo mismo, pero con muy malas ideas, el público hizo lo mismo y Perera hizo lo mismo. Pero el pacense se hartó a descabellar.
Daniel Luque es un torero de una capacidad yuna calidad descomunales. Ante sus dos mastuerzos estuvo colosal… técnicamente. Pero no podía ser de otra manera. Y eso que su maestría con el quinto tuvo tanta épica como inteligencia. El público se enteró para los talibanes, no. Observación personal: Ya va siendo hora de que a este inmenso torero le salga un toro mínimente propicio en Madrid.
Tomás Rufo me tenía mosqueado tras su paso por Sevilla. Pero el sábado me reconcilié. Estuvo colosal en sus dos toros. Pero el respetable solo respetó su actuaciones. Pero con el que cerró plaza pudo levantar la tarde si lo hubiera matado. Recomendación: póngase en contacto con Manuel Sales: Dejará de pinchar y descabellará a la primera.
El Público: O sea, la terna estuvo muy bien. Otra cosa es que los jóvenes censores que hoy ocupan bastantes parcelas de los tendidos de sol no se enteraran. Celosos guardianes de la lidia, no se percataban de lo bien toreados que fueron los seis toros. Todo lo contrario, silbaban, abucheaban a los toreros cuando los toros terminaban susembestidas si no tenían un mínimo de raza. Pintoresco, a estos aficionados toristas no les importa el toreo, solo los pases bonitos. Positiva es la exigencia, ridícula la incompetencia.
3ª Corrida, Domingo, 10 de mayo
Bien Román, muy bien David Galván
Los toros: Los herederos del conde de Mayalde trajeron una brava corrida a Madrid, pero le sobraban esos kilos precisos para pasar el reconocimiento en Las Ventas. Problema. Porque si les hubiera dado en varas se habrían atemperado o desfallecido. Nadie debió de correr el riesgo. Y como los picadores se portaron como buenos chicos, los cuatro toros llegaron a la muleta sin atemperar, perdonados en varas. Los toreros pagaron el pato: bravas embestidas indomeñables Dos fueron expulsados injusamente.¡Qué plaza, Miquelarena!
Los toreros: Si torear es hacer la suerte es deseable que no sea muy mala, p0rque entonces no hay quien toree.Pero con David Galván, el dios de la suerte -¿el presidente de la corrida?- no se ha portado bien. El gaditano vino a torear dos estimulantes toros de Mayalde y se topó frente a dos gayumbos de Bohórquez a los que unono se imagina embistiendo ni en sueños. Más de 1200 kilos de broncas, inconexas, torponas embestidas resultóser la oferta a un torero de extraordinaria calidad. Vale la primera devolución, pero la segunda fue tan estúpida como injusta. El toro no se cayó, se escurrió en el embroque de un par de banderillas. Dio pena ver cómo un toro bravo se iba a los corrales.
Román es valiente, inasequible al desaliento y buen torero. Cuando le vi por primera vez, de novillero, pensé en un futuro torero levantino con calidad. Me equivoqué. Optó, para permanecer activo, en desarrollar otras de sus virtudes, el valor y una simpatía que cautiva a los públicos. Posiblemente me equivoque yo y acertó él. Cortó una merecida oreja a un toro bravo.
Gonzalo Caballero estuvo bien, pero no me dijo nada.
El Público: En su debida proporción, como este domingo, el público dominguero me encanta. No había mal rollo en la plaza. Es posible que se sumaran a los inquisidores cuando abroncaron a un picador por atravesar la primera raya en busca de un toro remiso, lo que tiene mérito porque el picador incurre en mayor peligro. No saben,unos y otros, que la raya de picar fue solicitada por los picadores a principios del siglo XX por el riesgo que supone picar en los medios. Qué penita.