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El Torero

FERIA DE OTOÑO (1): Madrid. Feria de Otoño 2026

Fotos Alberto Simón / Plaza Uno, Alfredo Arevalo.

Primera corrida.

El toreo se impone al caos

por Miguel de las Peñas

Como decía Gerardo Diego en su poema ¨torero en la plaza»: «La plaza partida en dos, mitad de oro y mitad de plata». Pero hoy no había dos mitades, porque la de oro, representante de la

mayoría de los aficionados, se calló cuando la mitad de plata, que representaba a un escaso grupo de intransigentes. Y el hecho es que a este escaso pero ruidoso grupo, se unen jóvenes que acuden a sus primers de toros alentados por el reclamo alcohólico de la post-corrida, y claro estos intentan imitar sus comportamientos y exigen a los toreros cites inverosímiles, se manfiestan equivocados y a destiempo y hasta niegan y desconciertan a los intransigentes mas veteranos, y yo me pregunto, algo habrá que hacer..

Empezaba la tarde con el cielo cerrado atisbando tormenta y a Urdiales se le veía inspirado ya de capote ante su primer toro de Alcurrucén. Desarrolló su lidia en los bajos del 6, empujado por el viento y a mitad de la faena se abandonó en una tanda de naturales que de lo soberbios que fueron provoco un aguacero caído desde el cielo, la gente desconecto de la faena pero a Urdiales en pleno diluvio le dio tiempo de dar otra tanda con la derecha sensacional, no mato al toro ya que sino le hubiera cortado una oreja. Por cierto en pleno delirio los intransigentes pitaron no se sabe el que. Ante su segundo toro el torero riojano interpretó lances y medias extraordinarios sobretodo en el quite, con la muleta al de Nuñez no se le veían grandes virtudes, pero el torero lo puso todo, tanto que termino enseñándole a embestir, el celo del toro y su acometividad eran bajos, pero la calidad de los muletazos eran tan alta gracias a su naturalidad y su sentimiento tan latente, que los hubo sinceramente extraordinarios por ambas manos pero en especial al natural. El maestro disfruto de su tarde hoy en Madrid y se le ha notado, es una pena que pinchara porque era una faena de premio. Tarde importante de Urdiales y gana crédito para la siguiente temporada.


Después del diluvio se interrumpió la corrida y acto seguido Fortes realizo el mejor toreo de capa de la tarde en su primer toro, se salió a las medios con cinco lances limpísimos embebiendo al animal con todos sus vuelos y rematando con una media muy bella. Con la muleta realizo una faena de interés y compás, (a veces no entendida por la intransigencia), la verdad que es un lujo para la vista disfrutar de los toreros que posen la cualidad del ritmo y Fortes es uno de los pocos que la posee. Su segundo toro era un tio con barbas, e hizo cosas interesantes en su lidia pero al llegar a la muleta esa cualidad de humillación no casaba con su embestida de frente y a ratos imcomoda por los tornillazos de final del muletazo. Fortes consiguió una tanda interesante y ligada por la diestra pero poco mas. La verdad es que da gusto ver a este torero.


Christian Parejo se ganó por su reciente actuación en Madrid la sustitución de Mario Navas y a el torero gaditano le toco bailar con la mas fea, con un lote que exigía mas técnica y rodaje. Aun así se le vio con ganas durante toda la tarde, su primer toro le prendió de mala manera por invadir sus terrenos demasiado pronto y en su segundo toro poco pudo hacer. El publico carente de conocimiento y sensibilidad ante un torero con pocos paseíllos en su haber, le reclamo en exceso en diferentes momentos de la lidia. Y es que ante la situación en la que estamos, hay que cuidar a los matadores jovenes, para cuando se terminen de hacer den grandes tardes al toreo.


Segunda corrida.

por José Carlos Arévalo.

                                               Reseña de un disparate

Un derroche absoluto. De una afamada ganadería.  Sobre el papel, un lujo. En el ruedo, un triunfo incontestable de Florito. Según la tablilla, la corrida de Victoriano del Rio pesó 3.524 Kilos,  Y el público, tragando con gusto al principio.  Aplaudió de salida al primero, un toro castaño, que según la tablilla pesaba 575 kilos, pero debía pesar cien más. Y tenía dos cuernos para armar seis toros, pero el ganadero, generoso, los dispuso solo para uno. El problema se advirtió de inmediato. Porque su matador, Marco Pérez, que confirmaba su alternativa, estaba muy mal presentado, apenas pesaba 55 kilos y ni siquiera medía1’60 metros. Pero la afición de Madrid, sabia y tolerante, al principio con su inaceptable falta de presencia, or esgraci algo basante habitualo que ya no pudo  admitir fue su  renuencia a cruzarse en los cites. No solo en el cite inicial de cada serie, lo cul debería de ser obligaorio, sino en los muletazos ligados, e lo que solo son capaces los toreros de verdad. Pero ni  Emilio de Justo ni Víctor Hernández, ambos con insuficiente romana, apenas intentaron hacer el toreo puro que exige en vano la afición de Madrid.

Nota final: Una reseña seria de la corrida de Victoriano del Rio diría que el lote de seis zambombos con destartalada encornadura, picados desde caballos más altos que la torre Eiffel, fue toreada con honradez y sin posibildad de mayor lucimiento por los tres espadas anunciados. El problema es grave, la afición de Madrid ha pasado de la exigencia a la incompetencia.    

3ª CORRIDA DE TOROS

«Victorinos» deslucidos, toreros castigados y público esquizofrénico

por José Carlos Arévalo

Una cosa es la agresividad innata del toro de lidia y otra, la bravura. En la «victorinada» del pasado día 3 de octubre, no hubo ni lo uno ni lo otro. Los toreros estuvieron bien, pues comprendieron deinmediato las condiciones del ganado y actuaron en consecuencia. Pero ese treo consecuente no gustó a buena parte del público, que mantuvo toda la tarde un tono hostil al ruedo carente de todo sentido. La verdad es que los toros no se comían a nadie. Ni siquiera eran tobilleros. Les caracterizaron su cortas, cortísimas, apenas de unos centímetros tras el embroque de toro  torero. Pero como Uceda Leal le tragó lo indecible al cuarto, Ureña le pegó  paes cadenciosos aunque incompletos al segundo, llamado «gorrón», hizo honor a su nombrey se negó a dar una sola embestida completa y, además, le pinchó, no hubo premio para el salmantino Marco Pérez, valiente, entregado a dos infumables astados, casi tan antipáticos como los jueces de su confirmación de alternativa, que tampoco tuvieron un pase.

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